Day 15: Two Anecdotes

For english, see below!

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Quiero dedicar este espacio para compartir la interesante experiencia de ser un Mexicano en Estados Unidos de América (EUA) en un momento de tensión y hostilidad socio-política. Para esto me he de apoyar de dos anécdotas, que si bien se pueden parecer sucesos ingenuos, para mi representan el cómo, sin importar creencias o posturas políticas, nos aferramos a la idea de poner etiquetas que nos permiten identificar e identificarnos en una sociedad.

 

Primera anécdota, “Un sueño no americano”

Previo a la presentación de Lizzie, un musical al que Ben y yo fuimos a ver en el 11th Hour Theatre Company (Christ Church Neighborhood House), decidimos entrar a un bar a tomar una cerveza, había sido un día largo y necesitamos despejarnos. Al momento de estar ordenando nuestros tragos, uno de los consumidores del local se percató de que mi identificación no era de este país, por lo que gustó de entablar una conversación conmigo en un español, que honestamente era difícil de entender. Se realizaron las preguntas básicas de cualquier viajero (¿Como te llamas?, ¿De donde eres?, ¿Hace cuanto llegaste?, ¿Te gusta Philadelphia?). Al parecer esta persona era hijo de puertorriqueños que habían inmigrado cuando él era muy joven. Todo orientaba a una conversación promedio sin la mínima perspectiva a ser importante, es entonces que planteó su última pregunta, ¿Y porqué decidiste mudarte a este país? a lo que amablemente le hice saber que no era así, que mis intenciones eran las de estar con mis amigos y colaboradores solo por una corta temporada y que posteriormente regresaría a México. Me atrevo a decir que fue el final de la charla pues inmediatamente su actitud cambio, el hombre parecía un tanto confundido por mi respuesta, o quizá solo era que ya no tenía otra pregunta para hacer, como quiera que sea decidí despedirme y le desee una linda noche.

 

Estoy intrigado por el suceso ¿Porque creería que mi intención era venir a vivir a EUA? ¿Será la arraigada imagen de mexicano en busca del sueño americano? Son muchas las preguntas que me surgen de este encuentro, pero en vez de contestar, quiero dar la ventaja de la duda al tiempo y a la experiencia.

 

Segunda anécdota, “Un mexicano de verdad”

Pig Iron Benefit Show, Almanac está por subir a escenario a presentar una nueva pieza en la que se ha estado trabajando las últimas dos semanas. Para mi este es un día importante, ya que por primera vez compartía escenario con Joseph Ahmed, Lauren Johns y Mark Wong. Se escucha la voz del presentador, - “...y desde la ciudad de México…. con un mexicano de verdad.... ¡Almanac!...”- se escuchan los aplausos y la bulla de la gente. En ese momento un torbellino de emociones y pensamientos círculo por mi todo cuerpo, volteo a ver a mis compañeros que amablemente me sonríen. Realizamos nuestro número, una mezcla extraña de circo-danza-teatro, y como era de esperar después de tantos ensayos, todo salió perfecto. Después de la presentación el idioma español fluía por toda la instalación, desde camerinos hasta la sala principal, me di la oportunidad de creerme un elemento exótico en una noche especial.

 

Desconozco las cifras de migración latina a la ciudad de Filadelfia, pero se que hay una gran comunidad de hispanohablantes desarrollando arte, por lo que me ha causado mucha gracia el suceso. Por una parte experimente la inclusión a un grupo que no conocía en un lugar mayormente ajeno, por otra, el sentimiento de ser un extraño y de no pertenecer. De una forma muy sutil e ingenua se marcó la diferencia entre yo y todos los que estaban en ese lugar. Reconozco de dónde vengo, mi cultura, mis tradiciones y me siento orgulloso, pero al mismo tiempo me considero algo más que el significante de un país. Esa noche sentí como si me hubiesen robado la oportunidad de conocer a las personas y que me conocieran por lo que soy y no por mi nacionalidad.

 

Estados Unidos de América, al igual que México, está levantándose entre marchas y protestas en busca de un cambio por un mundo mejor, más unido y más humano. Pero creo que el verdadero cambio se tiene que realizar también en nuestras prácticas diarias y que aún nos falta mucho por caminar.

 

-Emmanuel-

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I want to dedicate this space to sharing the interesting experience of being Mexican in the United States of America at a time of socio-political tension and hostility. For this I have to report two anecdotes, which, though they may seem trivial, for me represent how regardless of beliefs or political views, we still cling to the idea of putting labels that allow us to identify and identify ourselves in a society.

 

Anecdote 1, "A not american dream"

Before the show Lizzie, a musical that Ben and I went to see at the 11th Hour Theater Company (Christ Church Neighborhood House), we decided to go to a bar to have a beer – it had been a long day and we needed to relax. When ordering our drinks, one of the other customers of the place noticed that my identification wasn’t from this country, so he started a conversation with me in a Spanish. Honestly, his Spanish was difficult to understand. The basic questions of any traveler were asked (What is your name? Where are you from? When did you arrive? Do you like Philadelphia?). Apparently this person was the son of Puerto Ricans who had emigrated when he was a child. Everything pointed to this being an average, forgettable conversation, but then he raised his last question, “And why did you decide to move to this country?” I kindly let him know that I was not moving to USA, that my intentions were to be with my friends and collaborators only for a short season and I later would return to Mexico. I guess that ended the conversation because immediately his attitude changed, the man seemed a bit confused by my answer, or maybe it was just that he did not have any other question to ask.  I decided to say goodbye and good night.

 

I am intrigued by this event. Why would he believe that my intention was coming to live in the USA? Is it the ingrained image of Mexican in search of the American dream? There are many questions that arise from this meeting, but instead of answering, I want to reserve judgement so more time and experiences can happen.

 

Anecdote 2, "A real Mexican"

At the Pig Iron Benefit Show, Almanac was about to come on stage to present a new piece that we had been working the last two weeks. To me, it was an important day, because for the first time I shared the stage with my new friends Joseph Ahmed, Lauren Johns and Mark Wong. On stage, the presenter said, "... and from Mexico City .... with a real Mexican .... Almanac! ... ". We could hear the applause and the noise of people in the crowd at the Trocadero. At that moment, a whirlwind of emotions and thoughts circled my whole body, and I turned to see my colleagues who kindly smiled at me. We did our number, a strange mix of circus-dance-theater, and, as was expected after so many rehearsals, everything came out perfect. After the presentation the Spanish language flowed all over the place, from the dressing rooms to the main room, and I indulged myself in believing that I was an exotic element on a special night.

 

I do not know the figures of Latino migration to the city of Philadelphia, but I know that there is a big community of Spanish speakers developing art, which caused me a to have a lot of fun conversations about the piece. On one side, I could experience the inclusion in a group that I did not know in a place that is largely foreign, on the other side the feeling of being a stranger and not belonging. In a very subtle and ingenuous way the difference between myself and all those in that place was marked. I recognize where I come from, my culture, my traditions and I feel proud of them, but at the same time I consider myself as something more than the signifier of a country. That night I felt as if someone had robbed me of the opportunity to meet people and be known for who I am as an individual, and instead I was forced to meet them as representative for my nationality.

 

The United States of America, as well as Mexico, are rising between marches and protests in search of a change for a better, more united and more humane world. But I think that the real change has to be done also in our daily practices and we still have a long way to walk.

 

-Emmanuel-